COLECCIÓN PALEONTOLÓGICA

Fósiles que cuentan la historia de la vida

La colección paleontológica del MUPE es fruto del estudio de fósiles que nos permiten reconstruir la historia de la vida en la Tierra. A través de restos y huellas de organismos que vivieron hace millones de años, los paleontólogos pueden entender cómo eran los ecosistemas del pasado y cómo ha evolucionado la vida a lo largo del tiempo.

Esta historia se divide en tres grandes eras geológicas. En el Paleozoico, surgieron las primeras formas de vida compleja y se produjo la conquista de la tierra firme por plantas y animales. Durante el Mesozoico, conocido como la “era de los dinosaurios”, los reptiles dominaron el planeta hasta su extinción. Finalmente, en el Cenozoico, la era en la que todavía vivimos, los mamíferos se diversificaron y evolucionaron hasta la aparición del ser humano.

Cada fósil de nuestra colección ayuda a entender mejor ese enorme relato de transformación, extinción y supervivencia que ha moldeado el mundo tal y como lo conocemos.

En el MUPE conservamos, investigamos y compartimos este valioso patrimonio. Cada pieza expuesta es una ventana a un tiempo remoto. Te invitamos a descubrir la historia de la vida escrita en piedra.

Fósiles que cuentan
la historia de la vida

La colección paleontológica del MUPE es fruto del estudio de fósiles que nos permiten reconstruir la historia de la vida en la Tierra. A través de restos y huellas de organismos que vivieron hace millones de años, los paleontólogos pueden entender cómo eran los ecosistemas del pasado y cómo ha evolucionado la vida a lo largo del tiempo.

Esta historia se divide en tres grandes eras geológicas. En el Paleozoico, surgieron las primeras formas de vida compleja y se produjo la conquista de la tierra firme por plantas y animales. Durante el Mesozoico, conocido como la “era de los dinosaurios”, los reptiles dominaron el planeta hasta su extinción. Finalmente, en el Cenozoico, la era en la que todavía vivimos, los mamíferos se diversificaron y evolucionaron hasta la aparición del ser humano.

Cada fósil de nuestra colección ayuda a entender mejor ese enorme relato de transformación, extinción y supervivencia que ha moldeado el mundo tal y como lo conocemos.

En el MUPE conservamos, investigamos y compartimos este valioso patrimonio. Cada pieza expuesta es una ventana a un tiempo remoto. Te invitamos a descubrir la historia de la vida escrita en piedra.

Paleozoico: el despertar de la vida compleja

El Paleozoico es la primera de las tres eras en las que se divide la historia más reciente de la vida en la Tierra y significa “vida antigua”. Comenzó hace aproximadamente 538 millones de años y en ella se originaron gran parte de los principales grupos de animales que conocemos hoy en día, produciéndose importantísimos acontecimientos evolutivos como la adquisición de estructuras para la protección de las partes blandas. Así consiguieron una indudable ventaja que hizo que moluscos, trilobites o braquiópodos fueran dominantes.

Paleozoico: el despertar de la vida compleja

El Paleozoico es la primera de las tres eras en las que se divide la historia más reciente de la vida en la Tierra y significa “vida antigua”. Comenzó hace aproximadamente 538 millones de años y en ella se originaron gran parte de los principales grupos de animales que conocemos hoy en día, produciéndose importantísimos acontecimientos evolutivos como la adquisición de estructuras para la protección de las partes blandas. Así consiguieron una indudable ventaja que hizo que moluscos, trilobites o braquiópodos fueran dominantes.

Trilobites

Los trilobites fueron artrópodos marinos con un cuerpo dividido en tres lóbulos y tres regiones principales: cefalón, tórax y pigidio. Tenían ojos compuestos, antenas y patas con estructuras respiratorias. Gracias a su excelente fosilización, se conoce bien su anatomía y visión. Se desplazaban por el fondo marino dejando huellas llamadas cruzianas, aunque algunos también nadaban. Algunas especies podían enrollarse como defensa. Fueron muy abundantes en el Paleozoico y se extinguieron hace unos 250 millones de años. Hoy se conocen más de 3.000 especies y se consideran fósiles guía.

colección paleontológica

Trilobites

Los trilobites fueron artrópodos marinos con un cuerpo dividido en tres lóbulos y tres regiones principales: cefalón, tórax y pigidio. Tenían ojos compuestos, antenas y patas con estructuras respiratorias. Gracias a su excelente fosilización, se conoce bien su anatomía y visión. Se desplazaban por el fondo marino dejando huellas llamadas cruzianas, aunque algunos también nadaban. Algunas especies podían enrollarse como defensa. Fueron muy abundantes en el Paleozoico y se extinguieron hace unos 250 millones de años. Hoy se conocen más de 3.000 especies y se consideran fósiles guía.

colección paleontológica
Colección malacológica

Valvas

La aparición de un esqueleto mineralizado supuso una importante ventaja evolutiva en una gran variedad de organismos, por ejemplo, en los braquiópodos y muchos moluscos. El esqueleto de los moluscos generalmente es externo (concha), aunque también puede ser interno (algunos cefalópodos). 

Puede estar formado por una sola pieza como en algunos gasterópodos, por dos como en los bivalvos, o por varias como en los poliplacóforos. Los braquiópodos poseen dos valvas desiguales y de diferente tamaño que protegen sus partes blandas. Este esqueleto permite la protección frente a depredadores, facilita el desplazamiento y, en algunos casos, la construcción de túneles.

Valvas

La aparición de un esqueleto mineralizado supuso una importante ventaja evolutiva en una gran variedad de organismos, por ejemplo, en los braquiópodos y muchos moluscos. El esqueleto de los moluscos generalmente es externo (concha), aunque también puede ser interno (algunos cefalópodos). 

Puede estar formado por una sola pieza como en algunos gasterópodos, por dos como en los bivalvos, o por varias como en los poliplacóforos. Los braquiópodos poseen dos valvas desiguales y de diferente tamaño que protegen sus partes blandas. Este esqueleto permite la protección frente a depredadores, facilita el desplazamiento y, en algunos casos, la construcción de túneles.

Colección malacológica

Mesozoico: la aparición de los dinosaurios

El Mesozoico, conocido como la «vida media», abarca desde hace 251 hasta 66 millones de años e incluye tres periodos: Triásico, Jurásico y Cretácico. En el Triásico surgen los primeros dinosaurios y Pangea permanece unida. Durante el Jurásico, los dinosaurios se diversifican y aparecen las aves y las angiospermas. En el Cretácico, Pangea se fragmenta y los continentes se mueven hacia su posición actual. El clima fue mayoritariamente cálido y, hacia el final, se extinguen los dinosaurios, dando paso a los mamíferos y dejando a las aves como su legado.

Mesozoico: la aparición de los dinosaurios

El Mesozoico, conocido como la «vida media», abarca desde hace 251 hasta 66 millones de años e incluye tres periodos: Triásico, Jurásico y Cretácico. En el Triásico surgen los primeros dinosaurios y Pangea permanece unida. Durante el Jurásico, los dinosaurios se diversifican y aparecen las aves y las angiospermas. En el Cretácico, Pangea se fragmenta y los continentes se mueven hacia su posición actual. El clima fue mayoritariamente cálido y, hacia el final, se extinguen los dinosaurios, dando paso a los mamíferos y dejando a las aves como su legado.

Chasmosaurus

Chasmosaurus fue un dinosaurio ceratópsido del Cretácico Superior, que vivió hace unos 70 millones de años en lo que hoy es Alberta, Canadá. Era un herbívoro cuadrúpedo de entre 5 y 6 metros de largo y unas 4 toneladas de peso. Su cráneo, de casi 2 metros, presentaba cuernos cortos y grandes aberturas en el escudo óseo (gola), que pudieron tener funciones defensivas, de regulación térmica o de exhibición. Habitaba zonas húmedas y se alimentaba de plantas bajas como helechos y cícadas. Su estudio ha sido clave para conocer la diversidad de los ceratópsidos en el Cretácico tardío.

Chasmosaurus

Chasmosaurus fue un dinosaurio ceratópsido del Cretácico Superior, que vivió hace unos 70 millones de años en lo que hoy es Alberta, Canadá. Era un herbívoro cuadrúpedo de entre 5 y 6 metros de largo y unas 4 toneladas de peso. Su cráneo, de casi 2 metros, presentaba cuernos cortos y grandes aberturas en el escudo óseo (gola), que pudieron tener funciones defensivas, de regulación térmica o de exhibición. Habitaba zonas húmedas y se alimentaba de plantas bajas como helechos y cícadas. Su estudio ha sido clave para conocer la diversidad de los ceratópsidos en el Cretácico tardío.

dinosaurios

Deinonychus

Deinonychus fue un dinosaurio carnívoro del Cretácico Inferior, que vivió hace unos 115 millones de años en lo que hoy es Norteamérica. Medía alrededor de 3 metros y pesaba unos 70 kg. Era ágil, rápido y con adaptaciones para la caza activa, como una gran garra curva en el segundo dedo del pie, usada como arma ofensiva. Tenía patas traseras potentes, brazos con garras prensiles y una cola rígida para el equilibrio. Se cree que podía cazar en grupo y era inteligente. Su estructura esquelética, junto con el hallazgo de plumas en especies cercanas, ha sido clave para comprender la relación evolutiva entre dinosaurios y aves.

Deinonychus

Deinonychus fue un dinosaurio carnívoro del Cretácico Inferior, que vivió hace unos 115 millones de años en lo que hoy es Norteamérica. Medía alrededor de 3 metros y pesaba unos 70 kg. Era ágil, rápido y con adaptaciones para la caza activa, como una gran garra curva en el segundo dedo del pie, usada como arma ofensiva. Tenía patas traseras potentes, brazos con garras prensiles y una cola rígida para el equilibrio. Se cree que podía cazar en grupo y era inteligente. Su estructura esquelética, junto con el hallazgo de plumas en especies cercanas, ha sido clave para comprender la relación evolutiva entre dinosaurios y aves.

dinosaurios

Tyrannosaurus

Tyrannosaurus rex es uno de los dinosaurios más conocidos y estudiados. Vivió en el Cretácico Superior, hace entre 68 y 66 millones de años, en lo que hoy es Norteamérica. Medía unos 12 metros de largo y 6 de alto, con un cráneo de 1,2 metros y dientes de hasta 18 cm, adaptados para desgarrar carne y romper huesos. Era un carnívoro bípedo que cazaba al acecho, aunque también podía alimentarse de carroña. Sus brazos, aunque pequeños, eran fuertes y funcionales, y su cola ayudaba a mantener el equilibrio. La abundancia de fósiles lo ha convertido en un símbolo de los dinosaurios carnívoros y de la paleontología.

colección paleontológica

Tyrannosaurus

Tyrannosaurus rex es uno de los dinosaurios más conocidos y estudiados. Vivió en el Cretácico Superior, hace entre 68 y 66 millones de años, en lo que hoy es Norteamérica. Medía unos 12 metros de largo y 6 de alto, con un cráneo de 1,2 metros y dientes de hasta 18 cm, adaptados para desgarrar carne y romper huesos. Era un carnívoro bípedo que cazaba al acecho, aunque también podía alimentarse de carroña. Sus brazos, aunque pequeños, eran fuertes y funcionales, y su cola ayudaba a mantener el equilibrio. La abundancia de fósiles lo ha convertido en un símbolo de los dinosaurios carnívoros y de la paleontología.

colección paleontológica

Los dinosaurios alados: las aves

Entre los vertebrados voladores se encuentran los pterosaurios (reptiles), los murciélagos (mamíferos) y, especialmente, las aves. Estas últimas evolucionaron a partir de dinosaurios terópodos del Jurásico Superior que desarrollaron plumas en sus extremidades anteriores. En el Cretácico Inferior se diversificaron en varios linajes, algunos de los cuales se extinguieron al final del Mesozoico. Las aves modernas (Neornitas) aparecieron poco antes de esa extinción y, ya en el Cenozoico, se diversificaron rápidamente, adaptándose a numerosos hábitats.

Los dinosaurios alados: las aves

Entre los vertebrados voladores se encuentran los pterosaurios (reptiles), los murciélagos (mamíferos) y, especialmente, las aves. Estas últimas evolucionaron a partir de dinosaurios terópodos del Jurásico Superior que desarrollaron plumas en sus extremidades anteriores. En el Cretácico Inferior se diversificaron en varios linajes, algunos de los cuales se extinguieron al final del Mesozoico. Las aves modernas (Neornitas) aparecieron poco antes de esa extinción y, ya en el Cenozoico, se diversificaron rápidamente, adaptándose a numerosos hábitats.

Cenozoico: la era de los mamíferos y los humanos

El Cenozoico es la era geológica que comenzó hace 66 millones de años tras la extinción de los dinosaurios no avianos y se extiende hasta la actualidad. Se caracteriza por el dominio y diversificación de los mamíferos, incluidos los homínidos y primates. Durante esta era, los continentes alcanzaron su configuración actual y el clima global experimentó un progresivo enfriamiento, alternando entre periodos glaciares e interglaciares. Estos cambios favorecieron una evolución acelerada de los mamíferos, sentando las bases para la aparición de la especie humana.

Cenozóico: la era de los mamíferos y los humanos

El Cenozoico es la era geológica que comenzó hace 66 millones de años tras la extinción de los dinosaurios no avianos y se extiende hasta la actualidad. Se caracteriza por el dominio y diversificación de los mamíferos, incluidos los homínidos y primates. Durante esta era, los continentes alcanzaron su configuración actual y el clima global experimentó un progresivo enfriamiento, alternando entre periodos glaciares e interglaciares. Estos cambios favorecieron una evolución acelerada de los mamíferos, sentando las bases para la aparición de la especie humana.

La diversificación de los mamíferos

La gran diversificación de los mamíferos al inicio del Cenozoico se considera generalmente como uno de los mejores ejemplos de radiación adaptativa. En un corto periodo de tiempo se origina un gran número de familias capaces de adaptarse a medios de vida muy diferentes y a fuentes de alimentación variadas. Ello fue posible gracias, principalmente, al desarrollo de la masticación, a la reducción del número de reemplazamientos dentales y a la diversificación de la disposición y la morfología de los dientes.

colección paleontológica

La diversificación de los mamíferos

La gran diversificación de los mamíferos al inicio del Cenozoico se considera generalmente como uno de los mejores ejemplos de radiación adaptativa. En un corto periodo de tiempo se origina un gran número de familias capaces de adaptarse a medios de vida muy diferentes y a fuentes de alimentación variadas. Ello fue posible gracias, principalmente, al desarrollo de la masticación, a la reducción del número de reemplazamientos dentales y a la diversificación de la disposición y la morfología de los dientes.

colección paleontológica

Mandíbula de otodus

Para la reconstrucción de la mandíbula del tiburón expuesta en el MUPE se han utilizado dientes fósiles originales. Estos se han montado sobre una estructura de fibra de vidrio que reproduce la forma de la mandíbula en el momento del mordisco. Hay que destacar la presencia de una triple fila de dientes. Este extraordinario pez posee un sistema de reemplazo dentario desde el interior de la mandíbula hacia fuera.

Mandíbula de otodus

Para la reconstrucción de la mandíbula del tiburón expuesta en el MUPE se han utilizado dientes fósiles originales. Estos se han montado sobre una estructura de fibra de vidrio que reproduce la forma de la mandíbula en el momento del mordisco. Hay que destacar la presencia de una triple fila de dientes. Este extraordinario pez posee un sistema de reemplazo dentario desde el interior de la mandíbula hacia fuera.

Insectos en ámbar

La conservación de insectos en el registro fósil es complicada por su pequeño tamaño y fragilidad, aunque existen excepciones cuando quedan atrapados en resina, que con el tiempo se convierte en ámbar. Esta sustancia protege y fosiliza los organismos atrapados, conservando principalmente el exoesqueleto del insecto en gran detalle gracias a sus propiedades antimicrobianas y deshidratantes. Para estudiarlos, el ámbar debe ser pulido y analizado mediante técnicas microscópicas y fotográficas.

Insectos en ámbar

La conservación de insectos en el registro fósil es complicada por su pequeño tamaño y fragilidad, aunque existen excepciones cuando quedan atrapados en resina, que con el tiempo se convierte en ámbar. Esta sustancia protege y fosiliza los organismos atrapados, conservando principalmente el exoesqueleto del insecto en gran detalle gracias a sus propiedades antimicrobianas y deshidratantes. Para estudiarlos, el ámbar debe ser pulido y analizado mediante técnicas microscópicas y fotográficas.

Mupe
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