Hay trabajos que empiezan en silencio, revisando piezas, estudiando detalles que a simple vista pueden pasar desapercibidos
Pero son precisamente esos trabajos los que terminan contando grandes historias. El MUPE ha estado presente en la XXIV edición del Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP), celebrado recientemente en Bogarra (Albacete), una cita que cada año reúne a estudiantes e investigadores que están empezando a construir el futuro de esta disciplina.
En este contexto, se ha presentado un trabajo con un título que ya despierta curiosidad: “Este no es mi viejo Carcharocles megalodon”. Detrás de ese nombre hay una investigación centrada en la colección histórica de condrictios del museo ilicitano, concretamente en dientes de tiburón del Plioceno hallados en la provincia de Alicante.
El estudio no se queda en la descripción de piezas. Va más allá. Analiza la evolución de los tiburones en momentos clave de la historia de la Tierra, como la Crisis de Salinidad del Messiniense, un episodio de gran impacto ambiental que marcó profundamente los ecosistemas marinos y que resulta esencial para entender cómo han evolucionado estas especies hasta la actualidad.
El trabajo está liderado por Toni Díaz Beltrán y cuenta con la colaboración del propio museo y de la Universidad de Valencia. Forma parte de una tesis doctoral y, sobre todo, pone en valor algo que muchas veces no se ve: la importancia de las colecciones científicas que se conservan en espacios como el MUPE.
Porque más allá de las vitrinas, lo que hay en este museo es conocimiento. Un conocimiento que ayuda a reconstruir el pasado de nuestra tierra y que sitúa a Elche dentro del mapa de la investigación paleontológica.
El Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología no deja de crecer año tras año. Lo que empezó como un foro para estudiantes se ha convertido en una cita de referencia, con participación nacional e incluso internacional, donde se comparten ideas, avances y nuevas formas de mirar al pasado.
Y en ese escenario, el MUPE ha vuelto a demostrar que desde Elche también se investiga, se aporta y se construye ciencia.

